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SI YO FUERA…OPOSICIÓN
Si yo fuera oposición, me iría haciendo unas cuentas de la lechera que distan unas leguas del cuento de Samaniego; esto es, cuando mentalmente más cerca estás del objetivo final, más feo se pone el asunto. Porque si yo fuera oposición, tendría que ir pensando en como frenar la quema de documentos, al más puro estilo inquisidor (curioso método clerical empleado por los más anti clericales), tal y como ha sucedido en las tomas de posesiones de toda nuestra ex-España; tendría que ir pensando como “vender” al pueblo que el pasar fatigas no ha hecho sino comenzar; tendría que ir pensando como excusarme ante la nueva oposición, mucho más dura, exigente y demoledora que la mía, que me pedirán responsabilidades, soluciones y arreglos de su desaguisado el día siguiente, o al mismo, de la llegada al poder. Tendría que ir pensando en que ahora, precisamente ahora, se exige transparencia en los sueldos políticos, en las concesiones a las autonomías, subvenciones y demás. Y ojo, mucho ojo, que la zorra que ha cuidado las gallinas va a pasar a ser el pastor, eterno porculero, y que no dejará que se pasen ni un plis: o llamo a mis amigos, no los de zumosol, los de la cejita, que peores son. Porque lo que no nos puede negar ni Pérez (que coño Alfredo ni Rubalcaba, Pérez, como en el ejército), ni Blanco, ni la de defensa, con nombre de estado anestésico (Carma), es que pa lo que les queda en el convento, se cagan dentro… Ahora son prisas por aprobar leyes, por colocar jueces, por despilfarrar el activo que no se tiene. Ahora, que ya sí hay crisis, ahora, que el ladrillazo, las Azores y el fracaso de Eurovisión son culpa de Aznar, ahora que me voy haciendo colega del 15-M (y me llevo 4), ahora es cuando el lobo no tiene orejas, tiene parabólicas. Si yo fuera oposición, que gane Bildu las generales. Así, en vez de hacer San Sebastián capital cultural europea (tiene güevos que los etarras luzcan la cultura), que la hagan capital del Estado. Y España, como una Ceuta y Melilla, anexionadas, para abastecerles de pepinos…y alguna que otra bacteria. Menos mal que rectificar es de sabios, así algunos no tendrán que retroceder.
Francisco J. Peinado, profesor de Formación Vial en Jaén. |
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